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Dibujo de A. Muntés
 

Hijo de Equidna  y  Tifón, Cerbero era el guardián del reino de los muertos. Homero le llama "el terrible perro del Hades" y la descripción mas frecuente que se hace de él, es que poseía tres cabezas, una cola de serpiente y en su lomo, fieramente erguidas, muchas cabezas de serpiente.

La misión de Cerbero era impedir que entrara ningún mortal vivo en los Infiernos pero sobre todo, no permitir que ningún difunto saliera de allí.

 

Que se sepa, sólo dos veces dejó de cumplir su misión. Una, convencido o encantado por Orfeo que ayudado por los dioses  y por la dulzura de su canto, logró entrar en el Infierno en busca de su amada Eurídice. 

La segunda, cuando Hércules, en cumplimiento de uno de los trabajos a él encomendados, pudo reducirle con la fuerza de sus brazos y, medio ahogado, lo sacó al mundo exterior y lo llevó ante Euristeo que, horrorizado a la vista de un animal tan terrible ordenó que de inmediato fuera devuelto al Hades.


Cerbero permanece encadenado ante las puertas del Hades, siempre vigilante, porque aquellos a quien los dioses  han decidido dejar morir, no deben volver a la vida.

 

      

     

Diseño y texto de Trenzas

Enero, 2002

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